Fundado a inicios del siglo XV y consolidado tras la unificación de centros locales en 1521, el Hospital de San Sebastián renovó su estructura para incluir una iglesia mudéjar y un claustro.
Tras funcionar como hospital militar durante la Guerra Civil, el recinto pasó a ser gestionado por las Hermanas Salesianas del Sagrado Corazon de Jesus, transformándose en maternidad y residencia de ancianos.
Arquitectónicamente, el complejo destaca por la evolución de diversos estilos, resaltando su arco triunfal y un patio claustral de columnas de mármol que aporta gran solemnidad al conjunto.
En la actualidad, el edificio histórico convive con una moderna residencia de la tercera edad, manteniendo su esencia asistencial en un entorno de paz definido por su arquitectura y jardines.